El perfilamiento facial es un procedimiento que puede aportar grandes beneficios a quien se lo realiza, comenzando por el estético. Gracias a este proceso una persona puede no solo cambiar drásticamente su apariencia para verse como siempre ha deseado, sino también mejorar sustancialmente su autoestima.

La diferencia entre este y otros procedimientos estéticos enfocados al rostro humano es que el perfilamiento facial se especializa en la simetría del rostro, con lo cual se logra un efecto de afinamiento de los rasgos y mejoría en la proyección.

De modo que este procedimiento se encarga de lograr un equilibrio en la armonia de la cara, gracias a que se enfoca en definir los ángulos de la mandíbula. De hecho, gran parte del procedimiento se orienta a trabajar el ángulo inferior del rostro, consiguiendo un mejor balance y un aspecto más simétrico.

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Cómo funciona el perfilamiento facial: el proceso explicado

Existen diversas opciones en la medicina estética para lograr este tipo de procedimiento, así que para entender cómo funciona el perfilamiento facial debemos enumerar algunas de las maneras de lograrlo, ya que existen varias tanto quirúrgicas como no quirúrgicas.

La recuperación

  • Lipoestructuración facial. Consist en extraer grasa del cuerpo del paciente para inyectarla de manera selectiva y estratégica por medio de cánulas especiales. Se realiza bajo anestesia de distintos niveles dependiendo el caso.
  • Implantes mandibulares. Colocación de implantes en casos de asimetría más pronunciada, los cuales no dejan cicatrices debido a que las incisiones se realizan dentro de la boca y no fuera.
  • Rellenos dérmicos (fillers). Aplicables con muy poco dolor, se trata de biomateriales compatibles con el cuerpo que se inyectan en las zonas en que sea necesario, son moldeables y su aplicación no produce mucho dolor en el paciente.
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La medicina estética es actualmente una opción cada vez más utilizada para los pacientes que desean mejorar su aspecto y con ello su autoestima y por supuesto para aquellas personas que han sufrido accidentes u otro tipo de daños físicos que los han llevado a requerir una reconstrucción. Se trata de una rama de la medicina que ha adquirido un enorme grado de especialización, confiabilidad y eficiencia, por esa razón son cada vez más personas alrededor del mundo que optan por recibir este tipo de tratamientos.

Aunque depende del procedimiento realizado y del caso particular, el proceso de recuperación puede variar, aunque para muchas personas resultaría sorprendente saber que se trata de únicamente unos cuantos días. La inflamación disminuye de 6 a 10 días en la mayor parte de los pacientes (en alrededor de un 60%), esto en los casos de lipoestructuración facial. Si se utilizó un implante mandibular, en cambio, se espera un período de 10 a 15 días para que se haya desinflamado en un 50%, mientras que en el caso de los rellenos dérmicos o fillers solamente tendrán que pasar entre 2 y 4 días.

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El tratamiento adecuado para cada caso puede establecerse rápidamente por el especialista, por lo que resulta esencial recibir el diagnóstico que nos permitirá tener una visión mucho más clara de lo que nos resultará procedente en cuanto a cuidados.

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