El CBD, sin duda, está pisando sumamente fuerte en el mercado español y cada vez más gente está hablando de eso, desde comprar aceite de CBD, flores de CBD, cosméticos de CBD y mucho más, conformando así una gama de productos amplia con una demanda que crece día tras día.

Se ha establecido ya que el CBD no es una droga como tal, esto determinado por instancias tan importantes como el mismísimo Tribunal de Justicia de la Unión Europea (contando con el apoyo de la Comisión Europea), en diciembre del año 2020. Tan es así que en territorio español es legal su utilización, ya que a diferencia del THC, el CBD no es psicoactivo. Por eso, toda suerte de productos derivados del cannabinol pueden comercializarse, siempre y cuando no superen un 0.2% de su peso (en algunos países el 0.3%).

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La demanda de productos de CBD es cada vez mayor, y aunque la legislación obliga a sus distribuidores a distribuirlos bajo etiquetas de productos tópicos, cosméticos o aromatizantes (ya que aún no son del todo aceptados como complementos alimenticios), hay una gama cada vez mayor de usos que se hallan para la controversial sustancia que, como dijimos antes, no “coloca”, ya que se trata de un compuesto no psicoactivo. Por ejemplo, existen tés que sin llegar a tener efectos psicoactivos en lo absoluto, resultan más que relajantes, combaten el estrés y pueden ayudar incluso a deportistas que se someten a entrenamientos exhaustivos.

Todos conocemos o hemos escuchado hablar del uso “recreativo” del THC, tan conocido en prácticamente todas las culturas.  Pero el CBD, en cambio, sin llegar a ser una droga, puede ayudar como analgésico, ansiolítico, antiemético, antifúngico, antiepliéptico, antipsicótico, antirreumático, inductor del sueño, neuroprotector e inmunomodulador, entre otras funciones entre las que destacan las estéticas. Es decir, sirve como apoyo en el tratamiento de muchísimas condiciones médicas.

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El CBD no es ilegal, como ya mencionamos no es una droga, no es tóxico, no es adictivo, y esas son otras razones por las que ha crecido tanto en el mercado. Permite que los usuarios de todo el mundo descubran una nueva y amplia variedad de productos y beneficios hasta ahora inexplorados y casi inexistentes en los hábitos de consumo de las mayorías.

Por otro lado, los fines terapéuticos del CBD continúan siendo poco valorados. Sus propiedades analgésicas pueden ayudar a millones de personas que sufren enfermedades crónicas, muchas de las cuales implican fuertes dolores. Solo en España existen 19 millones de personas que padecen todos los días por esta causa y a las que les vendría muy bien la posibilidad de utilizar los beneficios terapéuticos que ofrece el CBD.

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De modo que en España, por estas y varias razones más, el mercado del CBD se encuentra en constante expansión y eso es bueno, siempre y cuando sepamos a qué proveedores recurrir para que no nos vayan a vender gato por liebre. Es importante que se utilicen productos que hayan sido debidamente testeados, para que su correcto funcionamiento esté debidamente garantizado. También es esencial que la privacidad del cliente sea respetada. En pocas palabras, que se trate de empresas profesionales, para así evitar malas sorpresas.

 

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