A las 21:42 horas del 13 de enero de 2012, el crucero Costa Concordia naufragó cerca de la isla italiana de Giglio, en la región,  de Toscana, en el Mar Mediterráneo.

Francesco Schettino, el capitán, realizó una arriesgada,  innecesaria y hasta ahora inexplicable maniobra, aproximándose demasiado a la isla, cuya costa es famosa por sus formaciones rocosas. La nave se estrelló con una de estas formaciones, lo que provocó que se abriera una vía de agua de 70 metros de longitud.

También podría interesarte:  ¿Por qué el pánico ante La guerra de los mundos en radio?

Tras el accidente el barco comenzó a inclinarse rápidamente con miras a hundirse, por lo que procedió a evacuar a las 4198 personas a bordo,  pese a lo cual se confirmaron 30 personas fallecidas y dos personas desaparecidas. El capitán  Schettino fue juzgado y condenado a 16 años de prisión por el hundimiento del Costa Concordia.

El malogrado buque permaneció semihundido, siendo objeto de atracción tanto para los lugareños como para un nutrido número de turistas,  hasta que el 17 de septiembre de 2013, más de año y medio después del accidente, se inició una impresionante proeza. En tal fecha y en una impresionante operación que duró 19 horas, el barco fue enderezado y colocado sobre una plataforma, con el fin de ser trasladado a Génova a través del Canal de Córcega y finalmente desmantelado.

También podría interesarte:  ¿Por qué las estatuas de cadáveres en Pompeya?

¿Respondió tu pregunta?

comentarios