Las mantis religiosas se comen a su pareja luego de ser fecundadas (las hembras a los machos), en una de las situaciones más macabras y singulares que se han observado en la naturaleza. Después de su proceso de apareamiento, el macho ofrece su propio cuerpo a su pareja en un proceso que a la fecha continúa despertando un gran interés entre los científicos.

Sin embargo, poca gente sabe que esto solo se da en ocasiones y no es de ninguna manera una regla general en el comportamiento sexual de la especie en cuestión.

Las mantis religiosas se comen a sus parejas, solo a veces

Las mantis religiosas son una especie que no acostumbra socializar mucho, de hecho su vida es por lo regular solitaria. Solamente en época de apareamiento el macho y la hembra entablan su unión, proceso antes del cual los machos, si hay más de uno, deberán pelear entre sí para establecer cuál de ellos será el que fecunde a la hembra, a pesar de que existe el riesgo de que el vencedor termine siendo alimento para ella (suceso que, de darse, puede llegar a ocurrir durante la propia cópula).

También podría interesarte:  ¿Por qué el avestruz esconde la cabeza en la tierra?

Se ha establecido que esto se debe a que las mantis religiosas viven en áreas con baja densidad de ejemplares. Por ello si el macho sobrevive tiene poca probabilidad de encontrar otra hembra para aparearse, así que a nivel reproductivo su “trabajo” suele terminar con una sola fecundación. Por esta razón la especie no ve reducida su tasa de crecimiento. De este modo, al ofrecerle su propio cuerpo como alimento, el macho logra una mayor oportunidad para transferirle más esperma a la hembra y así lograr una mayor descendencia.

También podría interesarte:  ¿Por qué las noches sin nubes son más frías?

Otro aspecto que sirve para explicar el canibalismo sexual de las mantis es el de la nutrición. Al comerse al macho, la hembra tiene una mayor posibilidad de poner huevos en mayor cantidad y con mayor posibilidad de sobrevivir, debido a los nutrientes que le aporta el cuerpo de su compañero. Con esto, además, se econtrará en mejores condiciones de alimentar a sus descendientes.

Un estudio de la Universidad Estatal de Nueva York arrojó unos resultados asombrosos que apuntan hacia esta última idea: descubrió que los nutrientes adquiridos por las hembras de mantis religiosa no son asimilados por ellas sino transferidos directamente a sus huevecillos. Este experimento se realizó alimentando a los machos con grillos radiactivos y luego poniéndolos a aparearse con las hembras. En los casos de ejemplares que fueron comidos por ellas (alrededor de la mitad) se comprobó que la radioactividad no quedó residente en las hembras sino que se transfirió directamente a los huevos. Lo mismo pasaría con los nutrientes y podría ser una buena explicación para la conducta caníbal que se observa en esta especie.

También podría interesarte:  ¿Por qué los barcos flotan?

No solo las mantis religiosas se comen a los machos. Esta conducta también se ha observado en otras especies, como las viudas negras y otras especies de arañas.

 

¿Respondió tu pregunta?

comentarios