El sábado 7 de julio de 1980, el sumplemento semanal “Sábado” del diario mexicano UnoMásUno (dirigido por Fernando Benítez) publicó el texto Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco, ocupando cinco páginas.

Esta primera versión del texto (a lo largo del tiempo fue sufriendo pequeñas modificaciones) fue considerada originalmente un cuento, tanto por el autor como por los editores originales, esto debido a su brevedad y características, así como porque Pacheco y el propio Benítez consideraban incluirlo como tal en la edición.

También podría interesarte:  ¿Por qué Livin' la Vida Loca es importante?

En 1981, Editorial Era publicó, por primera vez considerado como novela, el texto de Las batallas en el desierto, sólo hasta el momento en que el autor, rigorista nato en lo que a su propia obra se refiere, realizó las correcciones que consideró pertinentes para adaptarlo al género novela corta, en un proceso contínuo de adaptación y actualización que todavía proseguía en 2014, año del fallecimiento de Pacheco.

Aunque el escritor realizó numerosos cambios estilísticos a lo largo de los años, sin duda la transformación más grande que hizo al texto fue en 1992, cuando agregó lo siguiente:

La utopía al fin conquistada (Punto y seguido) Mientras tanto nos modernizábamos, incorporábamos a nuestra habla términos que primero había sonado como pochismos en las películas de Tin Tan y luego insensiblemente se mexicanizaban: ténquiu, oquéi, uasamara, sherap, sorry, uan móment pliis. Empezábamos a comer hamburguesas, páys, donas, jotdogs, malteadas, áiscrim, margarina, mantequilla de cacahuate. La coca-cola sepultaba las aguas frescas de Jamaica, chía, limón. Aún los pobres seguían tomando tepache. Nuestros padres se habituaban al jaibol que en principio les supo a medicina. En mi casa está prohibido el tequila, le escuché decir a mi tío Julián. Yo nada más sirvo whisky a mis invitados: hay que blanquear el gusto de los mexicanos.

También, alargó el cálculo de la edad de Mariana hasta el año 2000:

Nunca sabré si aún vive Mariana. Si hoy viviera tendría ya ochenta años

¿NO CONOCES EL LIBRO? LEE AQUÍ LA RESEÑA DE LAS BATALLAS EN EL DESIERTO

También podría interesarte:  ¿Por qué las siglas ISSSTE?

 

¿Respondió tu pregunta?

comentarios